Thursday, September 17, 2009

Columna de actualidad: HAY MOTIVOS PARA FESTEJAR por Mario Barboza

Luego de un largo debate, la Cámara de Diputados de la Nación, aprobó el proyecto de Ley Servicios de Comunicación Audiovisual, que viene a reemplazar el viejo decreto-ley de radiodifusión

Pero, más allá de la votación favorable, cabe recordar que este Proyecto es el fruto de un trabajo colectivo, a través de foros, que se han desarrollado a lo largo y ancho del País, con participación de distintos sectores sociales, políticos y culturales. Esto le dio, al proyecto, un carácter muy particular ya que no hay antecedentes de un proyecto de Ley tan trabajado y consensuado. De ese proceso surgieron los 21 puntos, alma de la propuesta oficial.

Esto no significa que no fuera perfectible (desde esta columna lo dijimos siempre) por eso es que se pudo mejorar, agregar, quitar, corregir, etc.

Y así sucedió luego del debate en las comisiones y las audiencias públicas y, como se sabe, los puntos más cuestionados fueron la posibilidad de que las telefónicas accedieran a las licencias para televisión y la composición del organismo de aplicación. En ambos temas, el Poder Ejecutivo, reconsideró el proyecto original y realizó los cambios reclamados.

Sin embargo, hay diputados de la oposición que rechazaron de plano el proyecto, es el caso de un legislador de la Coalición Cívica que, por televisión dijo (después de las correcciones y antes de la votación) “esto es un mamarracho peor que el de la dictadura”.

Cuesta digerir semejante apreciación ya que no es sólo una crítica al gobierno, es desconocer, descalificar y subestimar completamente el aporte y el trabajo de muchas organizaciones y personas.

Difícilmente exista una ley a la medida del gusto personal, lo que no nos autoriza a tratar de mamarracho un trabajo colectivo. No sabemos si ese legislador, Fernando Iglesias, participó de algunos de los foros, probablemente no.

Hay que estar muy confundido para que un diputado, electo por el voto popular en plena vigencia de la democracia, opine así.

¿Ö será que, para algunos, el rol de la oposición es descalificar y desaprobar todo lo que hace el gobierno?. Pareciera que si. Por eso, más de una vez, nos preguntamos en esta columna ¿cómo es posible que algunos no rescaten absolutamente nada de una gestión gubernamental?, ¿cómo se explica eso? .

Reconocer debilidades, acentúa las fortalezas, es casi directamente proporcional. Varios críticos del proyecto valoraron la actitud del gobierno de dar marcha atrás con esos puntos conflictivos y algunos, como Claudio Lozano (Proyecto Sur) dijeron que, ahora si, iban a votar a favor de la Ley.

Esta ley, aún con sus imperfecciones, es un paso adelante de esta democracia y esto ya es motivo para celebrar, aunque algunos nunca dejen de buscar la quinta pata al gato.

Mario Barboza

Monday, August 03, 2009

El anti management en tiempos de crisis

Por Ernesto Gore
El anti management en tiempos de crisis
Para el ejecutivo adicto al anti management, los tiempos de crisis son ideales para generar confusión entre sus colaboradores. Para ello, tenemos las tres herramientas básicas de la manipulación: el miedo, el soborno y la culpa. ¿Cómo aplicarlas correctamente?
Por Ernesto GoreToda comunidad genera sus propias mitologías. Y la comunidad gerencial no es una excepción. Claro que sus mitologías son las propias.Los managers no creen en duendes o en hadas, pero sí en cosas tales como tareas y puestos de trabajo que pueden ser descriptos y evaluados, en técnicas de liderazgoque permiten manejar a otros sin dudar uno mismo o en maneras para motivar a la gente para que haga lo que uno quiere (o, mejor dicho, lo que uno no quiere hacer pero que alguien debe hacerlo). Desde la dirección por objetivos o el método Kepner-Tregoe para la toma decisiones hasta nuestros días, mucha agua ha corrido bajo el puente. Pero la mitología gerencial siempre ha buscado alternativas simples e infalibles para evitar el dolor que implica manejar la incertidumbre en contextos de alta presión. La ambigüedad de la tarea nos hace sentir incómodos y vulnerables. Hay cosas que la gente puede entender y hacer sola. En otras, necesita pautas y guía. Precisamente, el trabajo gerencial tiene que ver con ayudar a la gente a entender la organización, para que pueda actuar por sí misma o en darle políticas, pautas y normas para aquellas cosas que, por ahora, no puede comprender. Ayudar a entender la organización no es fácil y pone en jaque permanente a nuestra propia comprensión. Sin duda, es más sencillo dar pautas y controlar que ayudar a comprender. El problema es que cuando uno da pautas y controla adquiere una responsabilidad. Si el otro hace un desastre haciendo lo que le dijimos que hiciera, ¿de quién será la culpa? En síntesis, aunque el trabajo gerencial haga que los demás lo perciban a uno como poderoso, uno se siente vulnerable todo el tiempo. A veces, como un equilibrista. En ocasiones, como un maestro de ceremonias. E, inevitablemente, de vez en cuando, como un payaso.Quien no pueda soportar el riesgo o el temor al ridículo, quien no esté dispuesto a exponerse, quizá tampoco esté en condiciones de llevar adelante el circo gerencial, que es, finalmente, el que mueve el mundo. Pero la gerencia, como tantas otras disciplinas, tiene su forma fácil de ejecución. Si nuestra intención no es ganar medallas o ir al paraíso de los buenos gerentes sino durar en nuestro puesto y disfrutar de él (es decir, si somos gerentes razonables) es claro que lo que tenemos que hacer es ayudar a confundir a aquellos que podrían decidir por sí mismos y abstenernos de dar pautas a los que las necesitan. Y una forma de evitar la comprensión de la situación y la autonomía es asignar pautas contradictorias e indiscutibles.Por ejemplo, cualquier persona que haga lo que le pedimos es un ser servil y sin personalidad. Cualquier persona que tome sus propias decisiones es un peligro por lo impredecible. Cualquiera que nos pregunte si puede o no decidir por sí mismo es demasiado filosófico. El que atiende mucho a los clientes es falto de carácter, el que les pone límites a los clientes no tiene calidad de servicio, el que quiere discutir criterios de atención al público es un pesado. Y los tiempos de crisis son ideales para generar confusión. Para ello, tenemos las tres herramientas básicas de la manipulación: el miedo, el soborno y la culpa. El miedo, por ejemplo, funciona de la siguiente manera. Probablemente haya que despedir gente.Lo más lógico es que sean los más jóvenes. Lo más lógico es que sean lo más viejos. Lo más lógico es que sean lo que no son imprescindibles ahora mismo. Lo más lógico es que sean lo que no son estratégicos. Lo más lógico es que sean los que no dan abasto con su tarea (más de 14 horasdiarias). Lo más lógico es que sean los que trabajan poco (menos de 14 horas diarias). Una cosa así casi no deja excluidos. Nadie queda afuera, excepto algunos desubicados que no temen ser despedidos, pues lo ven más bien como una oportunidad para viajar o intentar nuevas cosas con su vida. Éstos no son manipulables. Si tienen más de cuarenta años son locos. Si tienen menos, son "generación Y". Ambos son un peligro porque sinceran la organización. No fingen, no hacen lo que no les interesa, no utilizan los pliegues de la estructura ni las intrigas entre sectores para protegerse.Para el anti management, toda organización es una conjura para empobrecer a los accionistas a costa de los clientes. Los que no responden a la manipulación es porque no pertenecen a la conjura, no entienden las reglas de juego. El soborno y la culpa complementan al miedo. La gente no es inteligente cuando actúa sólo por miedo. Es apenas astuta (o "viva", para expresarlo con un argentinismo). La diferencia entre un vivo y un inteligente es que el inteligente no se mete en aquellas cosas de las que el vivo sabe salir. El miedo nos ayuda a escapar, pero no es útil para elegir. Ahora bien, para que el soborno y la culpa sean efectivos, es indispensable que sean tan amplios y tan ambiguos como el miedo. Cualquiera puede ser culpable de haber hecho lo que no se le pidió o de no haber tomado iniciativa por sí mismo. Cualquiera puede ser culpable de haber hablado de más o de haberse callado. Nadie sabe sobre quién ni por qué caerá la culpabilidad. Lo que hace la gente, en estos casos, es mirar a su jefe más que a sus clientes y usar su energía más para tener coartadas y mantenerse en buenos términos con la gerencia que para resolver problemas.La gente que no resuelve problemas tampoco crea problemas nuevos. Y, en todo caso, para lidiar con los viejos estamos los gerentes, que somos los que mejor los conocemos porque los mantenemos frescos y sanos. El soborno, como la culpa, debe también atender a pautas erráticas y desconcertantes. Al que trabaja mucho y bien se le exigirá más pero nunca sabrá si tendrá mayor recompensa. Al que trabaja poco o mal se le exigirá menos pero nunca sabrá si luego resultará culpable de no haber hecho lo que nadie le pidió. De esta forma, la combinación de miedo, soborno y culpa permite manejar adecuadamente la situación. Por supuesto que esto no nos servirá para superar la crisis. Pero, al fin de cuentas, esto no tiene demasiada importancia, porque las crisis no se superan o, si se superan, nadie sabe ex ante cuál es la forma de hacerlo. Frente a las crisis, los adictos al anti management sabemos mejor que nadie que el secreto es simplemente sobrellevarlas, sobrevivirlas, sanos y salvos con todas las energías para poder empezar a crear la próxima.

Ernesto GoreProfesor y Director del departamento académico de Administración de la Universidad de San Andrés.
http://www.materiabiz.com/mbz/vista_imprimir.vsp?nid=42848

Tuesday, May 05, 2009

Métodos de Selección

La película apunta a ridiculizar o a criticar los métodos de selección de este tipo en cuanto a la invasión de privacidad que, llevados al extremo, estas técnicas podrían implicar, por lo que les pido que no la tomen como un “modelo” de selección mediante el Assesment Center. Sin embargo, nos permite ver la complejidad y diversidad de aspectos que entran en juego en procesos de selección de este tipo.

Como todo instrumento de evaluación en los que intervienen personas, las técnicas de selección no son absolutamente fiables ni cien por ciento objetivas. En todas, en mayor o menor medida, intervienen aspectos subjetivos de quien aplica el instrumento de selección. Una manera de “reducir” el impacto de los componentes subjetivos es, precisamente, reconocer la existencia de esa subjetividad.

Wednesday, April 22, 2009

Taller de Conciliación Laboral

Friday, April 17, 2009

¿Por qué tantas reuniones de trabajo son eternas e improductivas?


Discusiones, peleas e largas horas de trabajo improductivo... ¿Cuáles son los principales factores que destruyen la eficacia de las reuniones de trabajo?

Por Julián Lichtmann

"Nuestras reuniones de equipo gerencial son un desastre. Ya no sé qué hacer. Somos todos profesionales exitosos y de distinguida trayectoria. Pero cuando nos juntamos, nos transformamos en una máquina de perder el tiempo", me dijo Ramiro, gerente de recursos humanos de una pujante empresa.

Luego, prosiguió resignado: "Nos quedamos en la oficina hasta altas horas de la noche. Nuestras reuniones son eternas y de pobres resultados. El problema es que hay personalidades muy fuertes y graves problemas de comunicación. Especialmente el gerente comercial, cuando empieza a monopolizar las reuniones, y a discutir con..."

Para diagnosticar el problema y encontrar posibles soluciones, Ramiro me invitó, dos semanas más tarde, a sentarme en una mesa ovalada de un elegante salón, junto a él y el resto del equipo gerencial, cuatro hombres y dos mujeres. 

El siguiente es un resumen de cinco obstáculos que identifiqué durante la reunión.

1) Ausencia de un facilitador

Si bien la reunión era formalmente presidida por Mario, vicepresidente de la compañía y gerente de marketing, éste no actuaba cuidando el diálogo del equipo ni parecía capacitado para ejercer dicho rol.

Todas sus intervenciones, al igual que las del resto de los gerentes, estaban sesgadas por sus propios intereses y perspectivas particulares. Las personas hablaban sin sentirse comprendidas. Se generaban así desacuerdos sin salida.

2) Falta de "reglas del juego"

La reunión abundaba en interrupciones constantes (mensajes de texto, llamadas a celulares), varias personas hablando al mismo tiempo y el dominio de los más extrovertidos.

3) Expresiones de deseo vagas no traducidas en compromisos

Los participantes manifestaban pensamientos interesantes. Nadie, sin embargo, logró durante el transcurso de la reunión integrar alguno de ellos a alguna propuesta de acción. 

Se expresaban ideas como "es fundamental mejorar la comunicación entre la gerencia de producción y la gerencia comercial para que ésta explore nuevos mercados realistas para nuestra capacidad de producción".

No obstante, en ningún momento de la reunión se propuso quién iba a hacer qué y cuándo para avanzar en esa dirección. 

Los presentes parecían más preocupados en decir algo interesante que en integrar las diversas voces en la toma de una decisión legítima y productiva para todo el grupo. 

4) Falta de claridad sobre el proceso de toma de decisiones


Cuando alguien planteaba un tema, no siempre estaba claro si estaba consultando a los demás, meramente informándolos, o bien involucrándolos en una toma de decisión compartida. Esto generaba malentendidos y conversaciones extensas e inútiles.

5) Personalización de desacuerdos


Ante opiniones divergentes, la conversación se convertía en una puja por quién tenía la razón y quién estaba equivocado. Así, el debate se polarizaba en un antagonismo competitivo, resolviéndose eventualmente las diferencias por votación. 

6) Minuta improductiva

Una secretaria tomaba nota de todo lo expresado en la reunión, generando así un documento que nadie leería.

En definitiva, aquel equipo gerencial dilapidaba gran parte de su energía en reuniones improductivas. Pero, desde luego, no son los únicos. Es probable que usted también se sienta identificado por esta clase de dinámica grupal. ¿Cómo superar los obstáculos y maximizar la productividad de las reuniones? 

Monday, August 25, 2008

Por qué bajan los precios de los commodities

En general a veces nos quedan dudas de cómo es que en economía las cosas están tan relacionadas: y es por esto que surge una curiosidad sobre los vaivenes de la economía.Trataré de motivar a entender un proceso bastante complejo: el precio de los commodities.

Ante todo, el precio de los commodities es uno de los mercados más transparentes que tiene la economía, es decir, un mercado en el cual casi no puede influir ningún operador privado. Aunque en verdad, si todos lo hacemos en conjunto, seguramente tendrá algún efecto.Esto se ha dado por la valorización del dólar. Así es, en este caso, al apreciarse el tipo de cambio de la divisa norteamericana, muchos inversores que habían apostado a valores en commodities para mejorar su rentabilidad, lentamente abandonan estos papeles, y acuden una vez más al refugio en las inversiones líquidas.
Queda por observar si esto será el principio de una baja de precios global, o tan solo un efecto más en esta compleja economía moderna.

Hasta la semana que viene!!!!
Marcelo Moyental
Licenciado en Administración

Tuesday, April 10, 2007

Ideas Empresarias

Vamos a tratar de brindar buena información para llevar adelante nuestras actividades empresarias